Videos sobre los abuelos; la imprenta familiar; los ámbitos de armonización de la locura y la esquizofrenia; criterio sobre las normas; comentarios a una tesis sobre lo urbano y lo intangible rural; el enlace; al establo; tuve un sueño; ¿qué es el arte?; al Maitén, Pindo, Musas.

 

 

Descensos en la tierra prometida

Sobre esa tierra marrón encendida de las pasturas invernales y los árboles calvos aparece una trinidad de criaturas que tienen que ver en mi caso, con la materia prima que nutre todas y cada una de las trinidades simbolizadas en religiones y otras manifestaciones de cultura.

Si a aquel obispo cartaginés no le tocó en suerte sentir de qué trataba esta materia de la trinidad, confieso haber sido más afortunado. Sin duda mis pecados no pasaron de ser soberanas estupideces que no merecerán mayores confesiones. Pero sí en cambio me precio de tener bien en claro a qué apunta esto de la trinidad.

Desde el comienzo de mi locura he sentido bien localizado este territorio en el triángulo de compromisos, celos y reclamos que se gestaron alrededor de mi Vida, la de la familia de mi mujer y la de mis parentelas. De todos: los visibles y los invisibles.

Cuando un día se me presenta la fenomenal difunta abuela paterna de mi primera mujer justo el día en que la iglesia católica celebraba al espíritu santo, no me quedó duda de dónde habrían de descender estos símbolos.

Que por cierto, luego no queda retorno a viejas creencias; tan religadoras como descalabradoras si este espíritu – localizado en la fuente vincular- se da a palos con el agrandado y luego a caricias con el recién nacido. Patenciar estos datos sólo reclama morir y resuscitar. Así es que no me pidan la prueba del nueve.

Pero bastante sencillo, no de creer, pero sí de entender es lo que digo; conllevando suficiente espontaneidad, coherencia y materia prima.

En algo tal vez logre ayudar la lectura de mi breve obrita: “la trascendencia de las inmanencias”

Entré a tallar en estos temas para facilitar consideración y profunda personal localización a lo que vino y a lo que sigue –aunque tal vez haya complicado para muchos, estas cosas que nunca imaginaron escuchar por el sólo hecho de darse a mirar una fotografía del suelo invernal desde un poco más arriba de lo habitual.

Inviernos de la Vida al fin; que así invitan a sostener y valorar mejor nuestros amores. Y a los amigos de la eterna primavera de los sueños a perseverar en sus esfuerzos y atracciones.

Así, esta imagen femenina en lo alto de la pirámide virtual refiere de un ser concreto: Estela Livingston, abuela paterna de mi amada Julieta, a la que siento haberme regado de aprecios y alientos durante 20 años para todos los procesos que siguieron. Desde el primero hasta el último de mis ladrillos siento fueron de ella sus alientos. A sus pies va un hermoso video. Que luego encontró un hermano gemelo.

No imagino un ser más especial para conmigo, suave, discreta y no por ello menos activadora en mi Vida.

Para contrastar tanta delicadeza me puso al alcance de su nieta, que también salta a la vista lo que para mi fuera.

Un buen cable a tierra no significó así perder lo más valioso de una locura; que cómo habría jamás de querer abandonar.

Por ser espíritu santo resulta inapropiado hablar de más de ella –tampoco sabría cómo hacerlo, ni para qué hacerlo tratándose de una vivencia tan personal-; pero no me hablen de otro espíritu santo más apropiador y cercano.

De quien sí me escucharán hablar, pulsando los hipervínculos conformados en la imagen inferior a la izquierda, es de mi abuelo Sebastián, de mi abuela Francisca y de sus hijos. Allí, en menuda improvisación memoré acontecimientos y tiempos cuarenta años pasados de este presente. Ver abuelos en 256 y 440 Kbps.wmv. mp4

Y sin embargo, aquel día de Agosto del 2004, haciendo invitación a quien quisiera de los miembros presentes de la familia a decir algo de la vieja imprenta, me tocó en suerte ignorar quiénes estaban a mis espaldas. Allí, atrás mío, todo el tiempo en la imagen, el Dr. Cresto, presidente de Academia Nacional de la Historia a quien por supuesto no conocía. Un poco más a su derecha el Dr. Barcia, presidente de la Academia Nacional de Letras a quien por suerte tampoco conocía.
En la mesa del panel, la Hija de Leopoldo Marechal, María de los Ángeles, haciendo invitación para los breves comentarios que correspondían.

Un video sobre la imprenta familiar editado por Canal A para Euskal Telebista en 256 y 384 Kbps.

Un previo reportaje sobre el abuelo Sebastián en 256 y 384 Kbps de 40 minutos en mi hogar delvicense.

Dos videos sobre la locura y la esquizofrenia de 15 minutos cada uno, suscitados por la presencia de mi querido amigo Rolo Freyre y su hija Mónica. Ver video 1 en 256, 440 y 768 Kbps. wmv y en mp4. Y video 2 en 256 , 440 y 768 Kbps.wmv y en mp4

Brevísimo video sobre "normas" que completa en soledad mi charla con Rolo Freyre del día anterior, en 256, 384 y 768 Kbps.

Reportaje de mis amigos Renata Campos Borenztein y Julián Chalde Murcia alrededor de su tesis de graduación sobre "las ciudades invisibles" en 256 y 384 Kbps. En mp4. Frutos de la Vida en soledad apreciando la simpatía de sus orejas.

El enlace de ambos en "Al maitén" un 12/2/08, en 384 y 768 Kbps. en wmv. En mp4

Las imágenes de Julián Chalde Murcia y breves cuestionarios de Eva Méndez en Abril del 2009, dieron lugar a los tres videos que siguen:

"Al establo", una recorrida por él. En 440 y 700 Kbps en wmv. En mp4

"Tuve un sueño que me indicaba..." En 700 y 440 Kbps en wmv. En mp4

¿Qué es el arte? Fracción de los 9 minutos finales del anterior. En 768 y 440 Kbps en wmv. En mp4

"Al Maitén", un paseo por estos prados. En 700 y 440 Kbps en wmp. En mp4 . En H264 . Al regalo de la Suite que me hiciera Joaquín Lera se sumaron los 3 minutos de "Pindo" y sus recuerdos de nuestros abuelos gallegos: en 1500 y 768 Kbps en wmv y 444 en mp4.

Un par de nuevos videos sobre "Al Maitén" también estos con música de Joaquín Lera siguieron al primero.

Al Maitén 2 en 768 y 440 Kbps en wmv. Versión en mp4.

Al Maitén 3 en 768 y 440 Kbps en wmv. Versión mp4.

Una pregunta de Eva respecto del arte me alcanzó oportunidad de realzar el Valor de mi Musa Alflora, para desde su Amor explicar ¿Qué es el Arte? En 950 y 440 Kbpsen wmv. Y en mp4

Así quiso el espíritu y los cimientos que a como todos, también a mí me animan y sostienen, regalarme esos breves momentos para que Uds. también califiquen, -si fuera necesario-, un perfil más de mi querida locura salvada de farmacología; que por ello hoy logro festejar a mis Musas 2200 y 440 Kbps en wmv. y mp4

Francisco Javier de Eitzaga Amorrortu

 

 

Abismos de la piedra erosionada
que siempre lo celeste vela

Rojos del Poniente y la Aurora,
reflejando de nuestros ancestros,
altísimos océanos de sangre
que se derraman sobre los cielos,

animando cada vida humana;
bendiciendo sus terruños;
pescando amores,
cumpliendo sueños.

Amores que aun siendo
en primer grado suyos,
son así tan vuestros.

 

Cimientos extensos y entrañables
de la morada abismal,
que sólo a través del trabajo afectivo
se armonizan y develan.

Plenitud de caos los de estas fuentes,
que a más sensibles, así me hospedan.

Y sin embargo,
espíritu en el alma y E-Go,
en materias que los unen en destino,
ya a partir del Alba
van urdiendo mis desvelos,
alentando, sosteniendo
los trabajos de mis sueños.

 

¿Ganarán al olvido las palabras como estiman que ganan a las arcas?.

¡¿Que nada se pierde en el olvido?!

¡¿Acaso por oculto es olvido?!

¿Qué ámbitos, a merced como estamos de los vientos, aun presumiendo, ignora la conciencia?

En aide y aidego, ambas en vasco pariente y parentesco, ya lo han hecho.

En “eidos”, el correlato homérico, también apuntaba al parentesco.

Dos siglos más tarde ya había descendido al “parecido”. Para en el siglo V a.C. ser tran sólo “idea”.

Qué licuación de identidades trae el olvido consigo que se afirma como ley primera.

Que la alteridad de la razón vincular necesita abrirse paso a costa del olvido de la razón parental.

Que para ganar el viento en seducción, nos reviste del “yo”, de “autocertidumbre”, de “personalidad”, de “autoestima”;

a costa del amor propio profundo con que ya al nacer brotamos en silencio revestidos.

Esa ley del “nada se pierde, todo se transforma” resulta obvia cuando razón parental y razón vincular rescatan en aprecios cercanía.

Bastante, empero, amenaza perderse cuando estas razones luchan y divorcian.

Aquí tallan, aun desde supuesto olvido, ocultas las arcas.

Que más allá y más acá del viento, las raíces y las savias, aunque siempre ocultas, sostienen en esfuerzo permanente guardia.

Francisco Javier de Eitzaga Amorrortu

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