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Sólo mis manos cuentan; ...y mis ojos, nombrando estas cosas sostenidas en el resguardo de lo que vive en mí. R.D.

 

 

 

Dinámica sin reflexión. Alzándose a la mañana con el pie derecho.  Para finalmente recostarse junto a la cenicienta de los sueños, y tras reconocerla cada mañana, volver con sus alientos a empezar.

Estigmas de la locura, que cada día ...trabajo solitario emblema.

Cimientos extensos y entrañables de la morada abismal que sólo a través del trabajo afectivo se armonizan y develan.

Pulsiones que se enhebran cargadas de azar y serena memoria.

Así comienzan las evocaciones a esta "Piedra Preciosa" que viniera un día a salvar mi vida.

 

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